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martes, 25 de marzo de 2014

Caotizar la periferia y la “Guerra fría” que necesita Estados Unidos


 Por. Basem Tajeldine

Un poco de todo, de desesperación, de impotencia y locura distingue la actual política exterior de imperialismo estadounidense. La hipocresía siempre ha sido útil al macabro “Tío Sam”.

No ha sido fácil para quienes gustan llamarse “think tank” en EE.UU., mucho menos para el actual inquilino de la Casa Blanca, Barack Obama, tener que enfrentar a tantos focos de inestabilidad política, rebeliones populares y guerras, aunque en la mayoría de los casos hayan sido provocadas por sus servicios de inteligencia. Es la razón de Afganistán, Irak, Libia, Ucrania, Mali, República Centroafricana, Colombia, Irán, Ucrania, Venezuela, etc. Todos estos países han convertido en un verdadero pantano y dolor de cabeza para EE.UU., con muy pocos o sin frutos que recoger.

Peor aun, la aventurera política exterior de EE.UU. parece arrojar resultados negativos, o muy lejos de los objetivos esperados. Sus fanáticos yihadistas “los muchachos buenos” de AlQaeda en Siria no han podido derrotar a las fuerzas armadas leales al legítimo gobierno del Presidente Bashar Al Asad. Tampoco sus lacayos fascistas en Venezuela han logrado sus objetivos, estos han vuelto a fracasar en su nuevo intento por derrocar al Presidente Nicolás Maduro. Sólo los neonazis ucranianos han popido alcanzar deponer al Presidente Victor Yanukovich, pero muchos coinciden que el nuevo gobierno de facto impuesto por occidente en Ucrania es inestable.    

Al parecer la política de caotizar a la incontrolable periferia capitalista, creando “Estados fallidos” a través de fuerzas mercenarias y fascistas, de modo que faciliten el robo de materias primas por parte de las transnacionales, ha resultado ser un completo fracaso. 

Por otro lado, la política de contención de Rusia, comprende, según el estratega estadounidense y cerebro de la actual administración Obama, Zbigniew Brzezinski, de “ir arrebatando espacios de influencia política, militar y económica a Rusia en toda la región de Eurasia (zona muy rica en reservas de hidrocarburos líquidos y gaseosos)”, política en la que Ucrania juega un papel fundamental. De esta manera, EE.UU., y sus aliados occidentales planean rodear de bases de la OTAN con emplazamientos antimisilístico al país eslavo potencia que desde siempre han considerado como “la real amenaza” a la hegemonía occidental –incluso después del derrumbe de la URSS-.

Pero Rusia se adelantó al juego del gran tablero mundial, conteniendo el avance de la OTAN en la importante región Crimea.

El Presidente ruso, Vladimir Putín dejó en claro “que no permitirá otra jugada sucia de la OTAN en su región, y que no aceptará ningún tipo de chantajes ni amenazas”.

Ha muerto el mundo unipolar, y en Europa cayeron todas las máscaras de la estúpida diplomacia sumisa a EE.UU. Pero también ha retornado la “Guerra fría” que los halcones imperiales necesitaban para justificar al Complejo Militar Industrial (CMI) y mantener en marcha su economía de guerra. Pero ¿Podrá EE.UU., dar riendas sueltas al CMI cuando su economía aún enfrenta la crisis y países como China hayan amenazado con exigir el pago de los Bonos del Tesoro Estadounidense?

De vuelta a los años 30

Estados Unidos y sus aliados de la Unión Europea pretenden echar a tras la rueda de la historia ante la agobiante situación que enfrentan. La crisis estructural del capitalismo, que amarra consigo rebeliones populares y el ascenso de la izquierda al poder, también ha hecho renacer a los mismos monstruos del nazis-fascismo que conoció la humanidad en el pasado. Otra vez, estos engendros se erigen como la guardia pretoriana de la burguesía mundial para la defensa del sistema capitalista decadente.

Vale recordar que la crisis capitalista mundial que se inició en 1929 incitó a la burguesía europea en apoyar a demonios como Adolfo Hitler (Alemania); a Francisco Franco (España); y a Benito Mussolini (Italia) para detener el auge de la izquierda europea. Aquellos monstruos provocaron la horrenda carnicería humana que el mundo entero conoció de la 2da Guerra Mundial.
 
Ante el nuevo auge de los movimientos y gobiernos de izquierda, que cobran fuerza de la actual crisis global del capitalismo, las burguesías se vuelca, nuevamente, para apoyar a los elementos más reaccionarios, sanguinario y corrompidos de la sociedad.

Basta mencionar el apoyo que hoy occidente brinda a los grupos islamo-fascistas vinculados a AlQaeda y la Hermandad Musulmana en Libia y Siria, Egipto y Túnez; a los partidos Svoboda y Sector Derecho en Ucrania, reconocidos públicamente como neonazis, y que hoy controlan importantes cargos de poder en ese país; así como también a la sanguinaria ultraderecha venezolana, entre ellos Primero Justicia y Voluntad Popular que ha provocado innumerables muertes en Venezuela.

Si la burguesía mundial volviera alcanzar sus propósitos políticos y militares de la mano del fascismo, la humanidad entera retrocedería más de 85 años.

La humanidad entera enfrenta el peligro de la barbarie capitalista.






viernes, 21 de marzo de 2014

Argelia: entre la defensa de su soberanía y el chantaje occidental



 Por. Basem Tajeldine y Leonardo Hernández
Centro de Saberes Africanos

Ningún gobierno está exento de los intereses y del chantaje de las potencias occidentales. Mucho menos si es reservorio de significativas reservas de petróleo y gas (12 mil millones de barriles en petróleo y 4.500 miles de millones de metros cúbicos de gas) que posee la República Argelina Democrática y Popular (RADP) [1].
 
Era de esperar que occidente (principalmente Estados Unidos y Francia) también tenga sus manos metidas, hasta el fondo, en la actual disyuntiva que enfrenta el pueblo argelino, y pretenda aprovechar la actual coyuntura política electoral, que tendrá lugar próximamente en la RADP, para imponer sus groseros intereses a través de sus más fieles representantes. 

Luego de la revolución argelina, que puso fin al colonialismo francés en 1962 y proclamó el carácter socialista de dicha revolución, el pueblo argelino ha experimentado el retroceso en las políticas socialistas luego de la desaparición física del líder revolucionario Huari Bumedian (1925-1978), bajo el mandato del derechista Chadli Benyedid, en 1981, quien terminó por imponer políticas de apertura a Occidente. Nuevamente, Argelia enfrenta el dilema por una posible sucesión que podría definir su futuro.

Un poco de historia reciente.
Las rebeliones populares árabes (“Primavera Árabe”) iniciadas en el año 2010 en Túnez y Egipto, no alcanzaron a la RADP gracias a la rápida intervención del gobierno del Presidente Abdelaziz Bouteflika, que hizo una serie de concesiones políticas, reforzó la seguridad nacional y utilizó los ingresos provenientes de las ventas de los hidrocarburos para calmar las incipientes protestas registradas sólo en algunas pocas localidades de ese país. 

De esta forma, el gobierno impidió que el caos se apoderara de Argelia, y los aparatos de seguridad lograron neutralizar rápidamente a los grupos yihadistas que aprovecharon la coyuntura política-social de toda la región, así como el apoyo militar brindado por Francia y Estados Unidos, que habían iniciado acciones terrorista en Libia, teniendo como segundo objetivo a la RADP. El gobierno argelino no iba a permitirse bajo ninguna razón o circunstancia que su país volviera a ser presa de los grupos yihadistas (Frente Islámico de Salvación), que provocaron los sangrientos episodios de la guerra terrorista suscitada en 1991.  

Las rápidas políticas económicas y de seguridad desarrolladas por el gobierno de Bouteflika permitieron que éste ganara suficiente fortaleza política y el apoyo popular de las masas para poder presentarse, nuevamente, a las próximas elecciones presidenciales programadas para el 17 de abril del presente año. Muchos reconocen a Bouteflika como un factor importante para el mantenimiento de la estabilidad, la seguridad y la unidad nacional en ese país. 

Sin embargo, se produce un revés en esta nueva coyuntura, derivado del accidente cerebro-vascular (ACV) adolecido por el Presidente Bouteflika en abril de 2013, se ha generado un debate político interno en Argelia sobre un posible escenario de traspaso del poder, alimentado principalmente por las pocas apariciones públicas y discursos del mandatario  desde que sufrió dicha enfermedad.

Situación Actual
El pasado 22 de febrero, el Primer Ministro Abdelmalek Sellal, anunció la candidatura del Presidente Bouteflika. El Presidente hizo entregar su Carta de Intención. El Primer Ministro aseguró que a pesar de que el Presidente Bouteflika no se ha recuperado totalmente de la enfermedad, éste goza de todas sus capacidades mentales e intelectuales para seguir gobernando, y que la postulación a un cuarto mandato se da por la insistencia y el apoyo del pueblo argelino. 

El Presidente Bouteflika recurre a la fortaleza de su gestión gubernamental, es decir, a la estabilidad y seguridad que ha prevalecido en Argelia bajo su gobierno. Tomando en cuentan que éste país es considerado por occidente como aliado clave en la lucha contra el terrorismo en la región (franja septentrional de África).

La candidatura del Presidente Bouteflika es respaldada por los partidos de gobierno Frente de Liberación Nacional (FLN) y la Agrupación Nacional Democrática (RND), así como también, por pequeños partidos como el Partido del Renuevo Argelino y Alianza Nacional Republicana. Sin embargo, el anuncio de la candidatura de Bouteflika es criticado por el principal partido aliado del gobierno, Movimiento Social por la Paz (MSP), y por otros como el Djil Djadid (Nueva Generación) y el Movimiento Ennahda; los cuales han hecho llamados a boicotear el proceso electoral por considerar que no están garantizadas las condiciones para la celebración de unas elecciones libres y transparentes.

La estabilidad que ofrece el Presidente Bouteflika no termina de convencer a un sector de la clase política argelina, que ven su candidatura como un intento para perpetuarse en el poder. Ese sector manifiesta desconfianza en la capacidad física e intelectual del Presidente para continuar gobernando y argumentan que en las pocas apariciones públicas que ha hecho el mandatario argelino se le ha visto en silla de ruedas y con dificultades para hablar. 

Algunos medios internacionales como El País de España aseguran que existen fracturas entre el FLN y el Servicio Secreto Militar Argelino (dos de las instituciones más poderosas de Argelia). Según este medio, el servicio secreto ha hecho público una serie de actos de corrupción, donde están involucrados altos funcionarios del Ejecutivo. [2]

Las manifiestas contradicciones entre los altos funcionarios del Estado pudieran provocar divisiones en el seno de la sociedad argelina, debilitar la seguridad del Estado y facilitar la infiltración dentro del territorio argelino de los grupos yihadistas-terroristas que operan en la zona del Magreb. Situación en la que occidente pudiera sacar mayor provecho político para imponer a sus lacayos más serviles como candidatos para las próximas elecciones presidenciales. El Presidente Bouteflika ha hecho un llamado en los últimos días a la unidad y al respeto entre las instituciones públicas.

A pesar de que un sector de la clase política no apoya las aspiraciones del Presidente para un cuarto mandato, éste sigue gozando de un importante apoyo popular. El pasado 03 de marzo presentó en persona al Consejo Constitucional su candidatura, con más de un millón de firmas recolectadas en todo el país respaldando sus aspiraciones para un nuevo mandato.

Otra vez China como pretexto de las hienas
Uno de los intereses de occidente por acabar con el gobierno nacionalista de Bouteflika es la creciente penetración de China en el continente africano, siendo Argelia (y en particular bajo el gobierno de Bouteflika) uno de los principales socios en la región del gigante asiático. Esto se ve reflejado en la profundización de las relaciones que tuvo lugar el pasado 24 de febrero, donde la relación bilateral entre estos países fue llevada a una asociación estratégica, siendo la primera que establece la nación asiática con un país árabe. [3]

Aunque la mayor parte de las exportaciones de África a China son de petróleo. También China exporta hacia África equipamiento para transporte y comunicaciones, además de maquinaria y productos electrónicos. De las exportaciones que se dan desde África hacia China, un 70% son de petróleo y gas natural, un 15% de minerales y metales y un 10% de manufacturas [4], lo que ha permitido diversificar las relaciones con ese continente. 

El gigante asiático que experimenta un impresionante crecimiento anual de entre 8 y 10% de producto interno bruto (PIB), necesita cada día de más y mejores fuentes de materia prima. Su primer contrato de importación de petróleo con África fue en 1998 con Nigeria. Pero el comercio de crudo con China no ha dejado de aumentar. A la lista se agregaron nuevos países que exportan crudo a China, tales como Angola, Argelia, Sudán, La República del Congo, Guinea Ecuatorial y Egipto. 

China está llevando a cabo una agresiva estrategia de expansión y reposicionamiento en África, que ha conducido a muchos analistas a formular opiniones encontradas. Unos consideran que la estrategia de China constituye una forma de neocolonialismo, pero menos agresivo que aquel llevado a cabo por occidente en África desde el XVIII hasta la actualidad. 

Otros consideran que China está otorgando verdaderas oportunidades de desarrollo a las naciones africanas, con beneficios compartidos y sin injerencia en los asuntos internos de esos países. China rechaza la acusación de ser una potencia neo-imperialista, y siempre se ha preocupado por destacar que su balanza comercial con África es equilibrada, además de que los créditos que ofrece a los países africanos son blandos y sin las condicionalidades que impone el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, que exigen duros planes de ajuste a cambio de financiamiento. 

Occidente (Estados Unidos y la Unión Europea), que se ve afectado por la crisis estructural del sistema capitalista, ve cada día con mayor oposición a los gobiernos que levantan banderas de soberanía nacional y desarrollan acuerdos bilaterales con potencias como China.  

Por esta razón, el gigante asiático se ha convertido en un real dolor de cabeza para las transnacionales francesas y estadounidenses que cada día ven perder sus mercados y fuentes de materias primas, frente a los atractivos negocios que proyectan los capitales chinos.

El papel del Frente de Liberación Nacional (FLN)
El partido de gobierno FLN que ha dominado la dinámica política argelina desde la independencia en 1962, de ideología panarabista, y que aglutina a sectores militares nacionalistas y a políticos de corte bumedianistas y reformistas; entiende el tablero del juego del geopolítico occidental que se desarrolla en toda la región. El FLN comprende las amenazas que se ciernen contra su país, rodeado de países poco amigables como Libia, Mali y Marruecos que cuentan con presencia y apoyo de la Organización del Tratado Atlántico Norte (OTAN).    

Por otra parte, el gobierno argelino ha procurado mantener estables las amplias relaciones económicas con occidente, principalmente con Europa, puesto que por su ubicación geográfica este mercado el resulta natural y el más importante para la colocación de sus hidrocarburos. En efecto, gasoductos submarinos conectan a Argelia con Europa, con importantes proyecciones futuras [5].
 
La RADP es un país soberano, el FLN mantiene un rol importante en materias sensibles de política exterior como su apoyo al Frente Polisario (a la República Árabe Saharaui Democrática), que lucha por la liberación de sus territorios del colonialismo marroquí; ha mostrado su respaldo al gobierno del Presidente sirio, Bashar al Asad, quien se enfrenta a grupos islamistas y terroristas que intentan hacerse del control político de esa nación, apoyados por occidente; también ha procurado que las alianzas económicas y comerciales que mantiene con occidente no sean impedimento para la diversificación de sus mercados con nuevos socios como China. Obviamente, esto irrita mucho a los arrogantes de occidente. 



Fuentes






lunes, 3 de febrero de 2014

Francia oculta las verdaderas razones de su intervención en la República Centroafricana

La reconquista de las antiguas colonias


Por. Basem Tajeldine
Analista Internacional, investigador del Centro de Saberes Africanos

De la República Centroafricana (622.089 km2, habitado por 5 millones de personas), sólo se sabe que enfrenta un conflicto “étnico y religioso” y que “2,6 millones de personas necesitan asistencia humanitaria inmediata, y uno de cada cinco centroafricanos se encuentra desplazados internamente. Cifras que podrían aumentar a medida que el conflicto coloca a millones de personas en situación de riesgo” [1]. Sin embargo, nada se dice de las implicaciones de las trasnacionales francesas y del propio Estado francés tras el conflicto que vive aquél país.

Pocos medios internacionales se han preocupado en destacar informaciones precisas que nos permitan interpretar lo que realmente acontece hoy en la República Centroafricana. Existen poderosos intereses en el mundo a quienes conviene que muy poco o nada se divulgue sobre el fondo de los conflictos que se suscitan en el África negra. Para estos intereses y sus trasnacionales mediáticas, es necesario que la opinión pública mundial generalice y banalice la realidad que se presenta en varios países de aquél continente, fundamentalmente las hambrunas y los conflictos por disputa territorial entre las diferentes comunidades étnicas, de forma que permita condicionar la opinión para justificar la intervención militar de Europa y EE.UU bajo pretextos “humanitarios”. Mientras la sangre de los pueblos africanos es derramada a torrentes, las compañías petroleas y mineras de las potencias se prestan para apropiarse de sus riquezas.

La debacle económica-financiera que se vive en toda la Unión Europea incita a la rapiña de las potencias contra la periferia capitalista. Y es que las cosas no andan bien para la decadente Francia, que se ha visto en la necesidad de asaltar otras tierras para palear su crisis y mantener su hegemonía en sus ex colonias. Los datos económicos han revelado que el Producto Interno Bruto (PIB) de Francia ha venido cayendo [2], marcando la misma tendencia de los últimos años. Mientras que el desempleo ya rebasa las cifras oficiales calculadas en 11%.

Las políticas internas y externas asumidas por el régimen francés para enfrentar la crisis económica han terminado por desenmascarar al desprestigiado ultra-neoliberal con disfraz “socialista”, Presidente François Hollande, quién ha prometido nuevos recorte del gasto público de más de 50 mil millones de euros [3], al tiempo que urgió a los militares franceses para alistarse en una nueva aventura bélica contra otra ex colonia francesa para “proteger” a la población civil.

Después de hacerlo en Costa de Marfil, Libia y Mali, Francia ha decidido intervenir militarmente en la República Centroafricana para “llevar la paz” a ese pueblo. En efecto, Hollande no dudó en completar el envío de 1.600 “angelicales” soldados franceses para hacer la “paz” y salvar al pueblo centroafricano de la supuesta guerra étnica y religiosa.

El 6 de diciembre de 2013, durante la Cumbre África-Francia en el Palacio del Elíseo, François Hollande declaró a los medios que la operación militar en la República Centroafricana, que lleva por nombre “Sanguiris", es la respuesta a una "situación catastrófica que vive su pueblo, que ha pedido la ayuda de Francia (…) Los franceses deben estar orgullosos de intervenir en cualquier lugar desinteresadamente". Y como era de esperar, la ONU votó rápidamente la Resolución 2127, que autorizó la intervención militar gala.

Desde 1960 el pueblo centroafricano ha sufrido 6 golpes de Estado promovidos por intereses transnacionales que lo han llevado a la anarquía. Los sucesivos presidentes centroafricanos David Dacko, Bokassa 1º, André Kolingba, Ange F. Patasse, Francois Bozizé, Michel Djotodia, han sido corresponsables junto con Francia del desastre. A decir del reconocido investigador Olivier A. Ndenkop “la mano de Francia, potencia colonizadora, siempre fue vista o anunciada detrás de los diferentes golpes de estado” [4].

En su más reciente trabajo titulado “Las razones ocultas de la intervención francesa”, Ndenkop asegura que Francia siempre ha tenido intereses en la República Centroáfricana. “(Francia) Hoy en día controla la economía centroafricana. Bolloré tiene el monopolio de la logística y del transporte fluvial. Castel reina sobre el mundo del mercado de las bebidas y el azúcar. CFAO controla el comercio de vehículos. A partir de 2007, France Telecom entró en el baile. AREVA está presente en Centroáfrica aunque, oficialmente, el gigante nuclear no está sino en la fase de exploración. TOTAL refuerza su hegemonía en el almacenamiento y en la comercialización de petróleo”.

Ndenkop revela que el 4 de diciembre de 2013, mientras que las tropas francesas se aprestaban para tomar la dirección de Bangui, el Ministro francés de economía, Pierre Moscovici, se encontraba reunido con Ministros, Jefes de Estado y con más de 560 empresarios franceses y africanos para tratar de salvar la posición de Francia en África.

Pero la pregunta crucial que muchos se hacen es ¿Por qué Francia busca por medio de la guerra lo que siempre ha podido conseguir en relativa paz?

Para el investigador Olivier A. Ndenkop la respuesta es: China, la verdadera amenaza para el Elíseo.

Desde que China hizo su entrada crucial en África en búsqueda de materias primas, fundamentalmente de hidrocarburos, una suerte de hechizo conjurado por Francia hizo que se atizaran todos los conflictos étnicos y religiosos en ese país y en otros países del continente para derrocar a aquellos gobiernos que se han aliado al gigante asiático.

La mayor parte de las inversiones chinas se han concentrado en Nigeria, Sudáfrica, Sudán, Argelia, Zambia, Ghana, República Democrática del Congo y Etiopía [5].

Ndenkop afirma que “François Bozizé, quien tuvo el tiempo de hacerse elegir presidente en 2005, no resistió las proposiciones de China, que ha multiplicado las ayudas y ha aumentado sus inversiones en todo el continente con menos condicionamientos. Lo cual contrasta con la arrogancia y el paternalismo de los "socios tradicionales" de África”.

En marzo 2013, el depuesto presidente François Bozizé revelaría para Radio Francia Internacional (R.F.I.) lo que muchos suponían " Di el petróleo a los chinos y esto se volvió un problema (…) me tumbaron por culpa del petróleo".




Fuentes:


martes, 28 de enero de 2014

¿Fracasará Ginebra 2.0 para la Paz en Siria?


Por. Basem Tajeldine

Aún no ha terminado la Conferencia de Ginebra 2.0 sobre el conflicto en Siria, y muchos estudiosos ya se han adelantado a decir que la tan publicitada Conferencia está condenada al fracaso y apuntan a que será la repetición de la pasada Conferencia de Ginebra 1.0, realizada en junio de 2012, “una conferencia de sordos”, por lo que no hay que esperar nada importante.

Como las esperanzas son las últimas que se pierden, siempre se impone la opinión de quienes creen posible “un milagro” que obligue a las hienas hambrientas pro-imperialista presentes a respetar el derecho internacional. Sin embargo, las esperanzas terminan estrellándose contra el muro de la realidad. Mucho está en juego tras la aparente diplomacia y las falsas voluntades políticas que derrochan algunos de los auspiciadores del “dialogo por la Paz en Siria”. Las grandes transnacionales mediáticas han hecho creer al mundo que se trata de una guerra religiosa; de un dictador que masacra a su pueblo, que no quiere la paz, etc., pero pocos saben que dentro de las fronteras de Siria se encuentra en disputa la hegemonía de EE.UU. y sus aliados sobre esa importante región que no están dispuestos a perder [2]. 

EE.UU., sus aliados Europeos y lacayos en la región tienen mucho que perder en Siria, y desde el comienzo apostaron al fracaso de Ginebra 2.0, porque saben que la Paz en Siria sería la victoria de las fuerzas de la resistencia de la región hoy liderizada por Irán, y, en su defecto, la pérdida de la influencia imperial con la contención de Israel y la derrota del proyecto de la monarquía wahabí-saudita. Como es natural, el fracaso de la Conferencia de Ginebra 2.0 necesita un responsable. Los medios transnacionales se han adelantado a culpar al gobierno sirio.

Es oportuno recordar que apenas un día antes de iniciarse la reunión en Montreux, Suiza, el 21 de Enero, el Secretario General de la ONU, Ban Ki-Moon, había retirado la invitación a la República Islámica de Irán (aliado del gobierno sirio), porque, según Ki-Moon, “Irán no aceptaba los principios de normalización establecidos en el comunicado de Ginebra que pasaba por un gobierno de transición en Siria” [1]. Como era de esperar, de las mil interpretaciones que habían surgido de los acuerdos de Ginebra 1.0, el Secretario Ban Ki-Moon encontró los “argumentos” para apoyar el chantaje de los opositores al gobierno sirio de evitar la participación de Irán en la nueva conferencia. Ésta había sido la primera coartada que auguraba el fracaso de la misma.

Vale recordar que en los primeros acuerdos de Ginebra 1.0 nunca existió una cláusula donde el gobierno sirio haya aceptado la conformación de un gobierno de transición dirigido por la Coalición Nacional Siria (CNS). Pero los portavoces de la oposición siria presente en Ginebra 2.0, Monzer Akbik y Ahmad Jarba, insisten en que “podrían abandonar las negociaciones en cualquier momento y que la cláusula sobre el Gobierno de transición había sido incluida en el comunicado de Ginebra 1.0” [3] sin presentar prueba alguna al respecto.

Es absurdo pensar que el gobierno sirio habría aceptado reunirse nuevamente en Ginebra 2.0, si su renuncia habría sido el propósito de la misma, pues, nadie conoce al Presidente sirio Bashar Al Assad por su vocación suicida, ni mucho menos se cree que sus tropas hayan sido derrotadas militarmente por grupos de fanáticos yihadistas bien pertrechados por Occidente.

Sin embargo, el gobierno sirio ha aceptado sentarse a negociar con los representantes de la CNS pese a la predisposición de sus voceros, y a sabiendas de que éstos no tienen ninguna incidencia sobre el terreno militar sirio. Cabe destacar que, meses atrás, los grupos terroristas vinculados a Al-Qaeda, el Frente Al-Nusra y El Estado Islámico de Irak y el Levante (financiados por Arabia Saudita y armados por EE.UU. Israel y Europa), habían derrotado y desplazado al Ejercito Libre Sirio (ELS) que fungía como brazo armado del CNS. Los yihadistas vinculados a Al-Qaeda denunciaron como falsos voceros de la oposición a los representantes del CNS.

EE.UU. y sus aliados han subestimado la fuerza y la capacidad de resistencia del gobierno y del pueblo sirio. La realidad del terreno militar sirio y la pobreza de sus representantes políticos en Ginebra 2.0 han desconcertado a los verdaderos artífices de la guerra en Siria quienes no perdieron la oportunidad para asestar nuevas amenazas.  

Para agregar más leña al fuego, el Secretario de Estado de EE.UU., John Kerry, expresó al principio de la conferencia que "Cuando el Presidente Barack Obama tomó la decisión de un posible uso de la fuerza contra Siria, lo hizo en el contexto del problema de las armas químicas", y agregó que Washington “sigue estudiando esta opción dependiendo de lo que suceda en el futuro" [4].

En respuesta, el Ministro de Exteriores sirio, Walid Al Mualem, levantó la voz de la dignidad de su pueblo señalando a EE.UU. y a Europa que "Les hemos desenmascarado, podemos ver lo que tratan de conseguir. Realmente quieren agravar la situación en el país, están invirtiendo sus petrodólares en mercenarios, se comportan como bárbaros (…) el verdadero dialogo será con el pueblo sirio” [5].

No creemos en milagros. El gobierno y el pueblo sirio dependen y seguirán dependiendo de su resistencia para alcanzar la verdadera Paz cuando logren derrotar a los grupos mercenarios de Al-Qaeda. Quizás sea ese el milagro que no esperan los agresores. Quizás sea ese el milagro que terminará por derrotar los planes imperiales sobre la región. 



Fuentes:








Locura en el Palacio del Elíseo


Por. Basem Tajeldine
@BasemTajeldine
basemtch@gmail.com

La nación gala no escapa a la debacle que se vive en toda la Unión Europea, cuyas expectativas de recuperación son escasas, e incluso la economía europea podría colapsar este año [1].

Las cosas no andan bien en aquél país que conoció la furia revolucionaria de los jacobinos y la traición de los Girondinos. Basta con revisar un poco los indicadores económicos y ver los problemas sociales que vive Francia para darse cuenta que la locura se apodera del Elíseo.

Los datos asoman que el producto interno bruto (PIB) de Francia, en el tercer trimestre de 2013 descendió en 0,1%, con respecto al segundo trimestre de 2013. Esta tasa es 6 décimas inferior a la del anterior trimestre, cuando fue del 0,5% [2]. Según otros datos del gobierno publicados por la prensa francesa, la economía de ese país estaría presentando un déficit del 4,1% con respecto al PIB, por encima del estimado en 3,9% [3].

Cuando el desempleo en aquel otrora imperio hoy rebasa las cifras oficiales calculadas en 11% (que muchos estiman es superior), el gobierno de François Hollande ha planteado la “necesidad” de flexibilizar, aún más, las leyes laborales para rebajar los ya precarios salarios y eliminar, de una vez por todas, la asistencia sanitaria de todos los franceses por el bien de “todos los franceses”.

Las políticas del régimen ha terminado por quitar la máscara del ya desprestigiado ultra-neoliberal con disfraz “socialista”, Hollande, quién ha prometido un nuevo y gigantesco recorte del “gasto público” de más de 50 mil millones de euros [4], al tiempo que derrocha toda su arrogancia amenazando a las ex colonias francesas con nuevas guerras bajo el pretexto de “proteger a la población civil de aquellos países”.

La agresión a Libia, Mali y la más reciente intervención de las tropas francesas en la República Centroafricana no calman las necesidades de sus capitales que exigen más guerras, materias primas baratas y nuevos mercados para reproducirse.

En una reciente conferencia en el Elíseo, Hollande reiteró sus amenazas con atacar de forma unilateral a Siria “si la ONU se lo permite” [5]. Al Presidente francés no parece bastarle toda la sangre que ha sido derramada por sus mercenarios vinculados Al-Qaeda,  armados por su país, para derrotar al gobierno sirio de Bashar Al Assad. La prepotencia y arrogancia de Hollande podría despertar la curiosidad de muchos psiquiatras.

La locura se apodera del Palacio del Elíseo. La baja popularidad del Presidente Hollande (17% de aceptación [6]), sus problemas de falda, y su nueva amenaza contra Siria no podrán hacer virar la atención de los ciudadanos franceses sobre los verdaderos problemas y amenazas que se ciernen en su contra.

Más temprano que tarde, el sufrimiento que vive el pueblo francés hará despertar nuevamente su tradición rebelde y exigirán pasar por la guillotina, ahora, a todos los burgueses.
  
Fuentes:







  

miércoles, 11 de diciembre de 2013

La irrebatible victoria Bolivariana y las tareas pendientes


Por. Basem Tajeldine
Cerca de 80% de las alcaldías del país, entre ellas; 14 de las 24 ciudades capitales y 30 de las 40 ciudades más pobladas de Venezuela, todas conquistadas por las fuerzas revolucionarias, no pueden significar menos que Aplastante victoria Bolivariana del 8-D. Varios los medios internacionales de Europa, y algunos en EE.UU., han terminado por reconocer lo incuestionable; la verdad manifiesta de la clara consciencia de las mayorías del pueblo venezolano que desea mantener y profundizar la Revolución Bolivariana. El pueblo venezolano volvió a pronunciarse a favor de continuar la lucha para hacer realidad aquel viejo sueño de construir una sociedad donde reine la igualdad junto a la justicia; una sociedad genuinamente humanistas: el Socialismo. 
A pesar de la criminal guerra económica y la guerra mediática sin cuartel que pretendió desacreditar el liderazgo del Presidente Nicolás Maduro; a pesar los problemas que aún subsisten en las diferentes instituciones del Estado, las bases populares del chavismo han demostrado en esta última contienda electoral ser un bloque sólido, cargado de mucha lealtad y consciencia de la coyuntura política que atraviesa el país, y de su deber social. La derecha bastarda que siempre ha despreciado al pueblo, nunca esperó tales resultados. Apostó al desgaste del gobierno, a la desmoralización y desmovilización del pueblo que, según ellos, lograrían por medio de la guerra económica y su campaña engañosa que buscaba mimetizarse en las banderas de justicia social propias de la revolución, pero fracasaron nuevamente. 15 años de fracasos consecutivos no es poca cosa para soportar.
Lo peor que podían esperar los bastardos de la derecha trasnochada, sucedió. El Camarada Presidente Nicolás Maduro ha salido fortalecido de esta nueva contienda electoral. Los pocos pensantes que vagan en la periferia del parasitismo político venezolano, entre los más “notable” de estos, Rafael Poleo, habían advertido que si se continuaba sembrando la matriz de opinión y confundiendo las elecciones municipales con un “plebiscito”, la consecuencia política de su pérdida sería “un efecto dominó” que terminaría por legitimar al Presidente Maduro desmontando la mentira del supuesto “robo de las elecciones presidenciales” del pasado 14 de Abril, y dificultar todo futuro esfuerzo por recomponer la trillada matriz de opinión de “baja popularidad”, “ilegitimidad”, “ingobernabilidad”, etc. Ahora tendrán que inventarse otra.
Bien lo manifiesta Alejandro Fierro, periodista y miembro de la Fundación CEPS, cuando, en un artículo publicado para el diario español Público.es dice lo siguiente:
“Si se acepta la teoría de la oposición de que estas elecciones eran una consulta sobre Nicolás Maduro, entonces no cabe duda de que el presidente ha sido el gran triunfador. Esta victoria es más suya que la del pasado 14 de abril, cuando llegó a la Presidencia por apenas el 1,5% de los votos. La derecha le ha ridiculizado sin piedad y no le ha concedido un mínimo margen de maniobra. Maduro ha resistido pacientemente la acometida opositora. En las últimas semanas ha tomado medidas contundentes para bajar unos precios hinchados de forma artificial por la clase empresarial con el objetivo de desestabilizar a su Gobierno. Dichas medidas, que cuentan con el respaldo de más del 70% de la población según los sondeos, han sido decisivas en la victoria”. [1]
Por otro lado, las fuerzas políticas que apoyan la revolución también demostraron una importante cohesión, aunque en algunas pocas localidades la división y los candidatos paralelos hicieron que se perdieran espacios no menos significativos. Los casos ocurridos en Monagas, Barinas y Lara deben promover la reflexión necesaria de todos los dirigentes políticos. El Gran Polo Patriótico (GPP) debió actuar con mayor vehemencia, puesto que su responsabilidad es fundamental para dirimir las diferencias y hacer promover a los cuadros más aptos, de comprobada reputación y reconocimiento político por el pueblo, para dar la batalla y asegurar la victoria en los diferentes espacios políticos de elección popular.
Pero lejos del triunfalismo que gratamente hoy nos invade, los días y meses siguientes deberán dedicado a la reflexión profunda. Urgen muchas cosas para asegurar la Revolución Bolivariana y llevarla al punto de no retorno. Mucho de lo que se requiere para alcanzar este vital objetivo se encuentra enmarcado en el Plan de la Patria 2013-2019. En lo político: urge recomponer la dirección del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y fortalecer al GPP, darle a este último mayor organicidad y preponderancia en la cotidianidad política del país. Urge también dar un impulso a la Escuela de Formación de Cuadros del PSUV que inteligentemente ha sabido dirigir un digno revolucionario, el camarada Jesús Farías, a quién el eterno Comandante Chávez confió esa importante misión meses antes de su partida física. En lo económico: urge desarrollar las fuerzas productivas del país bajo relaciones sociales socialistas, también bajo empresas mixtas con la mayoría accionaria del Estado en los aspectos fundamentales de la economía. En lo estructural: urge desmontar al Estado burgués y seguir construyendo la Comuna. Hoy vuelven a resonar las palabras del gigante Chávez cuando dijo “¡Comuna o nada!”. Esa será también tarea de los nuevos alcaldes.       
El imperialismo no se puede permitir el “mal ejemplo” que representa Venezuela. Por ello es de esperar que siga apoyando a sus lacayos de la burguesía “venezolana” apéndices de los capitales transnacionales para continuar su guerra sucia contra el gobierno que dirige el Presidente Nicolás Maduro. Venezuela sigue siendo ejemplo y esperanza para otros pueblos en el mundo que luchan contra el criminal sistema capitalista.


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